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    Mitos en torno a la maternidad y discapacidad

    Escrito por Denisse Brenda Colachagua Aquino

    Créditos de la foto: TN.com.ar, tomado de Adobe Stock

    Actualmente, existen instrumentos de derechos humanos que reconocen los derechos de las mujeres con discapacidad a la maternidad. Así, los derechos sexuales y los reproductivos son derechos humanos básicos, es decir, son derechos de todas las personas sin distinción alguna y en igualdad de condiciones tengan o no discapacidad. En este sentido, se tiene derecho a vivir plenamente la sexualidad y la vida reproductiva según los propios deseos, preferencias y elecciones. Sin embargo, pese a los progresivos avances en esta materia, la maternidad en las personas con discapacidad sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad. Es así que, en el caso de este grupo de mujeres, los estereotipos y prejuicios sociales repercuten de forma negativa en la posibilidad de que ellas tomen decisiones de manera libre e informada sobre su sexualidad y por ende en la maternidad.  Por ello en las líneas siguientes se abordan algunos mitos en torno a esta temática.

    Históricamente, se han formado mitos respecto a que las personas con discapacidad son personas asexuadas y dependientes; muchas veces se les ha visto como un grupo incapaz de tomar decisiones respecto a su sexualidad. Así también, se tiene una perspectiva de que si este grupo de mujeres puede encontrar ciertas dificultades para hacerse cargo de su persona mucho menos van a poder criar a sus hijos e hijas[1]. Pero además de ello, las condiciones sociales y las políticas públicas no suelen considerar las necesidades particulares de este grupo[2]. De modo que, el poder ser madres se torna en algo lejano o en ocasiones en algo inalcanzable ante la perspectiva de algunas personas con discapacidad y la sociedad.

    No obstante, hay muchas personas con discapacidad que llevan una vida autónoma, pese a las barreras. Así, la discapacidad de este grupo no impide que puedan criar a sus hijos; estos últimos pueden convivir con la discapacidad con plena naturalidad[3]. Si bien estas mujeres son conscientes de su condición, las barreras del entorno y los apoyos adicionales que pueda necesitar, ello no es sinónimo de que no puedan ser madres. Adicionalmente, la maternidad en las personas con discapacidad ha despertado dudas en el mismo grupo respecto a sí podrán ser buenas madres, cuidar al bebé, a los niños o si sus hijos nacerán con algún tipo de discapacidad[4]. Sin embargo, estas dudas son parte de la mayoría de las futuras madres.

    Por lo tanto, en adición a lo anterior, es necesario concientizar que este colectivo puede vivir independientemente y si así lo desea ser madre. Es un camino en el cual los mitos en torno a la discapacidad tienen que ser deconstruidos. Por ello es importante potenciar la autonomía e independencia de este grupo de mujeres. Así también se tiene que impulsar la autonomía de la persona con discapacidad dentro del ámbito familiar para evitar la sobreprotección y dar lugar a que ellas puedan decidir ser madres o no[5]. Otro punto para mencionar es que no basta con declaraciones en las que se les reconozca derechos, sino también se tiene que empezar a hacer campañas de concienciación sobre la maternidad en este grupo y garantizar el derecho de estas mujeres al libre desarrollo de la persona. Es decir, se tiene que buscar materializar dichos derechos. Para ello es importante tanto el rol del Estado como de la sociedad. Es así que hay grupos de mujeres y colectivos que mantienen una lucha activa en defensa del derecho a la maternidad y otros derechos conexos.

    Referencias bibliográficas:

    [1] Pascual, M. D. P. G. (2016). La sexualidad y la maternidad como factores adicionales de discriminación (y violencia) en las mujeres con discapacidad. Revista Española de Discapacidad (REDIS), 4(2), 123-142.

    [2] Cruz Pérez, M. D. P. (2015). Acceso a derechos sexuales y reproductivos de las mujeres con discapacidad: el papel de las y los prestadores de servicios. La ventana. Revista de estudios de género, 5(42), 7-45.

    [3] Carreja Castrege, L. (2020). Maternidad y discapacidad: experiencia en el cuidado de los hijos/as.

    [4] Martínez-Romero, M. (2016). Maternidad y discapacidad.

    [5] Narváez, A. P., Ríos, B. M., & Gallego, M. L. (2009). Maternidad y discapacidad (No. 1). CERMI.

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    Denisse Brenda Colachagua Aquino
    Estudiante de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Miembro de la Dirección de Investigación de AIEDI - Discapacidad e Inclusión y miembro de la comisión de Dimensión Mercantil del Equipo de Derecho Mercantil de la PUCP.

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